Ciudad Mural Villahermosa

Y es que no lo aguanto dentro de mi y necesito explotar y expresarme.

Venir a México es de las grandes cosas que he hecho en mi vida, si no la más grande de todas. El reto personal, el ser valiente y el superarme a mi misma. Lo quise, lo quise muy fuerte y pasó.

Estuve en Noviembre y no pude esperar mucho más para volver, pero es que a mi este país (y los tacos) me tienen robadísimo el corazón. Dice mi amiga Vico que es el síndrome del viajero, que te enamoras de allá donde vas… y bueno, sea lo que sea, cada vez más mi corazón sabe y huele a maíz.

Ahora no quería contar esto, si no más bien la oportunidad maravillosa de vivir un segundo Ciudad Mural con Colectivo Tomate. Si me conoces seguro te he hablado y hablado y hablado más sobre quienes son y lo que hacen, y si me sigues en redes algo también habrás leído. Ahora vengo de estar unos días en Villahermosa, en la Manga 1, y vengo llena de emoción y un movimiento increíblemente bonito dentro de mi.

A primera vista parece que somos los artistas quienes llevamos las cosas bonitas y cambiamos la colonia, quienes les damos un respiro de la vida cotidiana y llenamos de actividad, color, pintura y sonrisas unos días. Pero más bien, para mi, son ellos quienes se expresan y nosotros nos convertimos en su canal. Explicamos sus historias y las interpretamos, contamos en sus muros lo que no saben, pueden o no se atreven a expresar y de alguna manera todos nos conectamos y nos volvemos a casa llenos de emociones ajenas y propias que te mueven por dentro y te cambian.

Estoy orgullosa del colectivo, del proyecto y de los artistas que se lanzan a participar en esto.

Me esta quedando tan moñísimo este post que me va a dar vergüenza dar a publicar, pero de verdad que hablo de patata (de corazón), que estoy emocionada con cada historia que he compartido y me han compartido. Que gracias, a todos y cada uno de vosotros, la gente de la colonia, el colectivo y los artistas. Y que gracias a México por ofrecerme esto y hacerme vibrar tantísimo.

Gracias por hacerme llorar, lo necesitaba. Llorar de emoción y de bonito.

Quería subir alguna foto representativa de lo que hablo… pero me ocupé demasiado en vivirlo y no en documentarlo. <3

Sobre la energía

Estos últimos días he estado por Madrid. Llegué con un maletón enorme, pantalón corto y camisetita… la más playera de todo Atocha (bueno yo, y una choni con shorts y una camiseta azul que ponía “I <3 Primark” ). Al parecer en Madrid el verano llega más tarde y nadie ha sacado todavía la ropa de verano.

Maleta, mesa plegable y yo, estuvimos por Madrid para ir el sábado al Malamarket en plaza dos de Mayo, y bien. divertido. A Ester se le ocurrió que podía llevarme arena de playa “que a los madrileños nos encanta” para decorar el stand… y a mi no me pareció nada mal cargar con tres botellas de litro y medio de agua llenas de arena en la maleta. Quedó bonito, la verdad…

Doy las gracias a todos los que pasasteis por el puesto de Ester y el mío, y sobre todo a todos los que me dedicasteis palabras bonitas, sonrisas y hasta carcajadas al leer mis fanzines. Gracias al señor que se paseó por toda la plaza a carcajada limpia buscando a su amigo para darle su billete del autobús de irse a la mierda. Gracias a todos los que nos trajisteis de beber y comer. Gracias a Nacho por estar, por la compañía y la risa.

A mi hay cosas que de emoción y alegría me hacen llorar y ésta es una de ellas.

Lo mejor ha sido compartir finde con gente bellísima, amable, con un corazón enorme, a la que conoces poco pero te parece conocer toda la vida y que te llenan de amor y de energía. Y gatos, también había gatos, jeje. Gracias Ester, por todo.

En fin, hoy estoy bastante hater con el mundo pero muy agradecida, y en mi mundo de contrariedad, os dejo la foto que resume el market y el finde.
Y como para vivir necesito más que sonrisas, os invito a que os paséis por la tienda online 🙂

Contes Familiars

Agradecida es poco. Hace un año y algo conocí a dos chicas que me propusieron ilustrar unos cuentos que habían escrito. Me enseñaron el proyecto, nos tomamos un café juntas y desde ese día empezamos a trabajar. Estas dos chicas son Tonyi i Natalia, y ha sido un placer enorme trabajar con ellas este año en un proyecto tan tan tan bonito como es Contes Familiars. Ahora, hace unos días, íbamos juntas (y nerviosas) a recogerlos de imprenta.

Contes Familiars es una colección de 6 cuentos en el que muestra la diversidad familiar del entorno actual. Familias diferentes con algo en común, la tolerancia, el respeto y el amor. Para mí esto es lo que significan estos cuentos.

Os he contado el principio y el final de un proceso que ha sido largo y corto a la vez, que ha sido mucho trabajo, miedo y dudas, pero que al final hemos conseguido gracias al apoyo de un montón de gente que ha creído en el proyecto.

Aquí abajo os dejo el video de promo que nos han hecho Anna y Andreu de Pinguí Volant con la colaboración de un montón de mamás, papás y peques que son amor. (Gràcies!!)

VIDEO:  PINGUÍ VOLANT

Si queréis saber más sobre el proyecto, podéis visitar www.contesfamiliars.com (los cuentos están escritos en Valenciano y la web también, pero creo que Google os lo traducirá sin problema, y si queréis más info me podéis preguntar que estaré encantada de hablaros más sobre el proyecto).

Este post es más que nada para dar las gracias a Tonyi y Natalia, por confiar en mi para dibujar los cuentos y contar las historias que ellas han creado. Gracias infinitas.

alba.

New Beginning

En todo este tiempo, desde la última vez que escribí blog, han pasado bastantes cosas…

El verano me lo pasé genial, solo eso. Sol, cerveza y poco más. También estuve en el Difumina conociendo a gente que es amor. Aprendí, disfruté muchísimo y lloré, primero porque no sabía que hacer con mi vida, y después porque no sabía dibujar. Luego se acabó (el verano, claro…)

La vuelta a la realidad empezó con un cambio de piso que acabó convirtiéndose casi en una huida. De repente tener bastante trabajo (y estar feliz con ello) y agobiarme por esto mismo, pagar autónomo y odiar el sistema, creerme que estoy centrada pero ni de coña, pensar que me había enamorado, pero no… y darme cuenta de que, sin saber cómo ni cuándo, me había desconectado.

Ah! bueno, también he cumplido los 30 que puede que tengan algo que ver. En realidad, no me preocupa mucho, me gusta empezar los 30, es como molón.

Y es que ser consciente es la hostia pero también te da algunas en toda la cara…

Bueno, pues después de todas estas cosas, decidí hacer algunos cambios: como tener sofá y asimilar que el piso en el que vivo no es un depaso de unos meses y que en breve volvería a huir, decidí comprender que me lo puedo tomar con calma y en calma, me puse un reto de 70 películas y 20 libros al año (y voy bastante bien en esto…) y decidí aplicarme que: despacito está bien.

Y es que dejar la vida pasar en realidad es fácil, pero ser incorformista, querer disfrutarla a tu manera y todas estas cosas, hacen que sea un poco complicado. Es como.. buah! qué hago? dónde voy?… y a ratos se te pasa.

En este tiempo, coincidiendo con el tema del sofá, también he ilustrado unos cuentos infantiles. No voy a hablar ahora de esto, porque este era un post como más melancólico, o trágico… jaja, pero podéis conocer el proyecto, aquí. Ha sido mucho trabajo pero un placer inmenso y del que estoy más que contenta, más que orgullosa y más que agradecida.

Beso.

alba.

pd: estoy bien, eh?
Ahora es cuando algún amigo me lee y me llama diciendo: Tia, que dices? estas loca! estás bien?.

Y la verdad, saber esto, que estáis ahi, es una de las cosas que más me llena en la vida