regalo de cumpleaños

Hace un año que empezó mi aventura Méxicana. Nació mi nuevo yo y el romance que comparto con México.

Me encantaría llenar este texto de “no mames, que chingón…” y demás mexicanadas…. y es que, no mames!, ni me imaginaba que iría a México, y menos que iría a pintar, y menos… y menos todo lo que me ha ido regalando.

Han sido tres viajes más que maravillosos. Se que soy una pesada con el temita, pero es que, amigas, viajar sola es de lo mejor que me ha pasado en la vida. Esta aventura me ha hecho grande, me ha hecho crecer y a la vez me ha hecho disfrutar de tener 5 años.

El año pasado mi regalo de cumple fueron unos amigos maravillosos que resolvieron mis dudas con un: “pues claro que te vas”, y seguido, un billete de avión a México para 10 días después.

Y gracias, gracias, gracias infinitas y no me cansaré de decirlo.

Mi familia me acompañó a la estación, y al despedirme y pasar el control de seguridad, pasó: me puse a llorar.

Lloré poco, a ratitos, pero intenso, de esos lloros de cuando eres niña, que se te juntan las respiraciones y te encanas. Y lloré así creo que hasta los dos o tres días de estar allí.

No me lo creía, no me creía estar allí. Supongo que no confiaba en que alguna vez pasase, supongo que hasta ese momento había sido una de esas ideas que te rondan por la cabeza y las dejas pasar… porque, no se…  pero las dejas pasar.

Y en esos momentos, lloré porque no me lo creía, porque ya era verdad, porque lo estaba haciendo y porque ¡joder! era todavía mejor que aquella idea que me pasaba por la cabeza. Estaba en México, sola, y iba a pintar.

Y pasé miedo. Y me sentí insegura. Y el miedo y yo paseamos por México. Y el miedo me soltó de la mano y me dejó pasear sola.

Y ahora estoy más que feliz, de haber encontrado una familia de personas a las que adoro. Y feliz, de haber pasado miedo y de ir hacia delante, decidida. Y con ganas de abrazar el mundo y dejarme llevar.

Feliz y agradecida porque México me abrió las puertas y el corazón.

<3 i n f i n i t o

nos vemos pronto!

Ciudad Mural Villahermosa

Y es que no lo aguanto dentro de mi y necesito explotar y expresarme.

Venir a México es de las grandes cosas que he hecho en mi vida, si no la más grande de todas. El reto personal, el ser valiente y el superarme a mi misma. Lo quise, lo quise muy fuerte y pasó.

Estuve en Noviembre y no pude esperar mucho más para volver, pero es que a mi este país (y los tacos) me tienen robadísimo el corazón. Dice mi amiga Vico que es el síndrome del viajero, que te enamoras de allá donde vas… y bueno, sea lo que sea, cada vez más mi corazón sabe y huele a maíz.

Ahora no quería contar esto, si no más bien la oportunidad maravillosa de vivir un segundo Ciudad Mural con Colectivo Tomate. Si me conoces seguro te he hablado y hablado y hablado más sobre quienes son y lo que hacen, y si me sigues en redes algo también habrás leído. Ahora vengo de estar unos días en Villahermosa, en la Manga 1, y vengo llena de emoción y un movimiento increíblemente bonito dentro de mi.

A primera vista parece que somos los artistas quienes llevamos las cosas bonitas y cambiamos la colonia, quienes les damos un respiro de la vida cotidiana y llenamos de actividad, color, pintura y sonrisas unos días. Pero más bien, para mi, son ellos quienes se expresan y nosotros nos convertimos en su canal. Explicamos sus historias y las interpretamos, contamos en sus muros lo que no saben, pueden o no se atreven a expresar y de alguna manera todos nos conectamos y nos volvemos a casa llenos de emociones ajenas y propias que te mueven por dentro y te cambian.

Estoy orgullosa del colectivo, del proyecto y de los artistas que se lanzan a participar en esto.

Me esta quedando tan moñísimo este post que me va a dar vergüenza dar a publicar, pero de verdad que hablo de patata (de corazón), que estoy emocionada con cada historia que he compartido y me han compartido. Que gracias, a todos y cada uno de vosotros, la gente de la colonia, el colectivo y los artistas. Y que gracias a México por ofrecerme esto y hacerme vibrar tantísimo.

Gracias por hacerme llorar, lo necesitaba. Llorar de emoción y de bonito.

Quería subir alguna foto representativa de lo que hablo… pero me ocupé demasiado en vivirlo y no en documentarlo. <3

Pintar en Mexico

Hola!!!

Qué loco estar escribiendo esto!

Los que me conocéis de cerquita sabéis que un día me empeñé en que quería hacer un viaje por México, blabla, – y por qué? – pues por que síiii!

Esto va a ser bastante resumido, más que nada porque un post de tooooodo lo bonito que me ha pasado este mes, menos para mi que sería ideal estar hablando todo el rato de lo mismo, para el resto de los mortales sería literalmente: turra!

En verano encuentro un facebook de un tal “Colectivo Tomate” que realiza el “Ciudad Mural” y de repente un día abren convocatoria, les envío, a ver, qué pasa… yo estoy aquí en Valensi, pero no sé.. a ver…  y ese “a ver” fue un sí, un… tienes 15 días para comprarte el billete de avión, para venirte hasta aquí, y para preparar tu viaje!

Llegué a CDMX, que estos días allí serían solo un post, sólo que gracias a Ángeles, gracias infinitas, por acogerme más que feliz, por cuidarme como ser indefenso (que os prometo que lo era…) y por decirle a los camareros que queríamos comer sin picante, jaja.

Llegué a Culiacán, más de 30h sin dormir y más de 12h sin comer y sin hambre (que esto último no me lo creía ni yo)… jet lag, cambio de horario, 38 grados a sombra (finales de octubre, sí) y un montón de Mexicanos de todas las partes del país hablando sin parar, que pedo wei, neta? no mames! a huevo! y otras cosas que sigo sin poder reproducir…

Ha sido una experiencia maravillosa.

El proyecto, una pasada. saber que vas a estar por tres semanas allí, en el mismo barrio, conociendo a la gente de las casas que vas a pintar, conocer sus historias y plasmarlas. Gracias a todas las personas que lo hacéis posible!

El colectivo, perfecto.

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