mujer ceiba

mujer ceiba

ciudad mural villahermosa con colectivo tomate

De nuevo tuve la oportunidad de participar con el Colectivo Tomate en Ciudad Mural Villahermosa. No se si ya he explicado o sabéis cómo funciona este proyecto para los artistas. Primero conocemos a la familia a quien pertenece el muro a intervenir; ellos nos cuentan sus historias, preguntamos y nos preguntan, hablamos… nos cuentan sobre el barrio, sobre sus familias, sobre la ciudad. Y nosotros nos empapamos de esa información, seguro también googleamos algo, jaja. De ahí, de toda esa información tenemos que armar boceto, ser su canal, empatizar con su historia e intentar trasmitirlo, expresarlo en el mural.

La verdad que esta vez, en casa de la señora Rita, me propuse hacerlo diferente. Al principio ella estaba nerviosa y yo también, así que en cuanto me explicó rápido lo que su marido y ella habían ideado para el muro y nos quedamos calladas pensé, “vale, ahora yo…”. Le expliqué lo de mis mujeres, lo de que me gusta pintar la figura femenina y darle visibilidad. Le enseñé dibujos de mi sketch y le conté lo mucho que valoro y admiro cada mujer luchadora que conozco y que me gustaría tratarlo en el mural… y ahí prendió la llama. Rita me contó de su madre, que se quedó viuda cuando ella tenía 3 años y quien trabajó, defendió y luchó por sus hijos, su familia y lo hace hasta el momento.

Y bueno, todo esto, para contaros que ese momento de intimidad con Rita, hablando de la fuerza de su mamá, de ella y de su hija, fue muy muy bonito, y fue lo que me llevó a dibujarla, junto a las ceibas del rancho donde vivían.

Y muy loco, decidí dejar el blanco y negro y tirarme al color. Llegué a México pensando en rosa, no sé por qué, y en el muro de Rita todo me conectó, y decidí ser valiente. Puede parecer una tonteria, pero llevo trabajando en bw desde siempre y no tener negro me parecía locurón. Por suerte, tuve y tengo grandes maestros cerca, a quien pregunté mil chorradas y mil inseguridades cómo “es que todo el rato me sale el mismo rosa, no se hacer más colores” y algo a lo que no estoy acostumbrada que es que se me acabe el color (panic!). Y bueno, me sentí muy feliz, de estar haciendo algo en que no tenía ni idea, de improvisar, de agobiarme y sobre todo, feliz con el resultado y feliz de haber disfrutado pintando de rosas. Y eso, que México me cambia, me llena y me empuja a superarme.

Gracias Colectivo Tomate, gracias infinitas por dejarme aprender y pintar en la manga, por compartirme tanto. <3

Gracias a mis compañeros, por ayudarme a hacer color, a no agobiarme… por enseñarme tantito. amo os!

Gracias a la gente de LaManga que tanto me y nos cuidó.

Y puedes verlo aquí

la manga I, Villahermosa, Tabasco. México